Todavía me acuerdo cuando éramos
amigas. Cuando éramos grandes amigas. Yo te admiraba, no sabes cuánto. Admiraba
tu forma de pensar, hablar, expresarte, de vestir, todo. Para mi eras una
persona modelo. Pero la gente me avisaba ‘me parece muy bien que te lleves
genial con ella, pero recuerda lo que le hizo a él’ ‘¿no crees que es un poco
mayor para ti?’ ‘yo no la veo suficientemente madura como para que la admires
tanto’. Yo no hacia ni caso, pues la quería muchísimo. Se llego a convertir en
una de mis mejores amigas, se llego a convertir en la única persona que lo sabía
todo sobre mí. Deje de lado a mis amigas por ella sin yo darme cuenta, pero
sobre todo deje de lado a la persona que más quiero en este mundo, deje de lado
a la persona que realmente lo estaba pasando mal, el que lloraba todas las
noches y yo no estuve ahí al 100% apoyándole. Yo no me daba cuenta de ello,
tuvieron que abrirme los ojos personas cercanas a ella. Y aun así me costó
separarme de ella. Me costó muchísimo. Creo que ha sido una de las cosas más
duras que yo he tenido que hacer en mi vida. Porque ella era una gran amiga, de
las mejores, pero no era adecuada para mí y sabia que tarde o temprano, esto acabaría
sucediendo. Todavía me acuerdo cuando nos reíamos tanto juntas, como te trataba
como mi hermana mayor. Eras genial. Pero cambiaste. Y me cambiaste. Y me
hiciste hacer daño a mi primo, a la persona que yo mas quiero en este mundo, de
verdad. El me dice que no me preocupe que ya esta, pero yo tenga remordimiento
de conciencia.
Si algún día lees esto, solo
quiero que sepas en resumen, que me alegre mucho de haberte conocido, de
verdad, has sido, en su momento, la persona más importante en mi vida. Pero se
acabo. Tú me enseñaste en que tengo que pensar que es lo mejor para mí y pienso
que esto es lo mejor, que estemos separadas durante un largo tiempo. Gracias a
ti también conocí a una de las personas más importantes de mi vida ahora. En serio,
te agradezco mucho todo lo que has hecho por mí, me has soportado mucho y yo también,
pero no estábamos hechas para ser amigas, Alejandra. Tú solo tenías que cumplir
el papel de novia de mi mejor amigo/hermano/primo y hacerle feliz. Pero vuestra
felicidad acabo y yo no debería haber continuado con la historia. Te he querido
muchísimo, demasiado, me ha encantado conocerte, gracias a ti aprendí a saber
valorarme a mi misma y confiar más. Pero ya esta, lo siento mucho de verdad,
pero ya verás cómo es lo mejor para ambas. Dentro de un tiempo agradecerás este
alejamiento.
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